LA TRAMPA DEL DISCURSO LÓGICO EN LA BUSQUEDA DE LA LEGITIMIDAD

La trampa del discurso lógico: Creer que la razón lógica conducirá a acuerdos con legitimidad sostenible, es un error de paradigma; la memoria colectiva procesa metáforas y emociones profundas, mucho antes que la lógica pueda justificarlas.
La memoria colectiva no opera como una computadora que procesa datos lógicos para llegar a una conclusión, sino que está impulsada por “metáforas profundas” y estados emocionales.
La realidad es que el 95% de los procesos cognitivos colectivos ocurren por debajo de conciencia colectiva. Quien decide no es la razón, sino el inconsciente colectivo.
Gerald Zaltman lo advirtió: la memoria colectiva no busca la verdad, busca la coherencia. Cuando hay tensiones sociales, no rechazan las cifras; están protegiendo su supervivencia emocional.
El pensamiento consciente colectivo es, en gran medida, una estructura construida para justificar decisiones que ya han sido tomadas a nivel inconsciente colectivo. En situaciones de tensión social frente a iniciativas de desarrollo, la “razón” no es el motor del cambio, sino un filtro.
Si el inconsciente colectivo ha etiquetado las iniciativas bajo la metáfora de “amenaza a la supervivencia”; “contaminación de lo sagrado”; “desequilibrio de roles”; etc., cualquier argumento lógico sobre lo técnico y/o beneficiosos integrales, será rechazado automáticamente en cualquier punto del ciclo de la iniciativa, para mantener la coherencia interna primigenia.
Es usual caer en la “falacia del pensamiento racional”, asumiendo que, si presentan mejores datos, las colectividades asumirán la legitimidad de manera sostenible. Dicho en otras palabras, el paradigma tradicional ha intentado ganar la “Legitimidad social sostenible de iniciativas de desarrollo” a través del jinete (argumentos técnicos), ignorando que el elefante (el inconsciente colectivo) es quien realmente decide.
Antes de intentar convencer al Jinete, ¿te has preguntado qué es lo que realmente asusta al Elefante?
Por lo tanto, para generar legitimidad social sostenible y el efecto multiplicador de beneficios para todas las partes, a partir de la co – creación de valor compartido en base a un ecosistema de confianza sólido, primero se debe haber generado empatía y el alineamiento con sus metáforas y estados emocionales profundos (estructuras culturales inconscientes y colectivos).
¿Es posible construir confianza en entornos de alta tensión basándonos únicamente en indicadores técnicos, o estamos ignorando el activo más crítico: la biología colectiva?





